Valencia, Ciudad de las Artes y las Ciencias

La Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia es un conjunto único dedicado a la divulgación científica y cultural, que está integrado por seis grandes elementos: el Hemisfèric (cine IMAX y proyecciones digitales), el Umbracle (mirador ajardinado y aparcamiento), el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe (innovador centro de ciencia interactiva), el Oceanográfico (el mayor acuario de Europa con más de 500 especies marinas) y el Palau de les Arts Reina Sofía (dedicado la programación operística). Y  el Ágora, que dota al complejo de un espacio multifuncional.

A lo largo de un eje de casi dos kilómetros, en el antiguo cauce del río Turia, este complejo impulsado por la Generalitat Valenciana sorprende por su arquitectura – obra de Santiago Calatrava y Félix Candela – y por su inmensa capacidad para divertir y estimular las mentes de sus visitantes que, recorriendo sus edificios, conocen diferentes aspectos relacionados con la ciencia, la tecnología, la naturaleza o el arte.

El papel relevante de la arquitectura en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia ha sido posible gracias al trabajo de dos arquitectos españoles de prestigio internacional, que han aportado aquí lo mejor de su obra: Santiago Calatrava, con el Palau de les Arts Reina Sofía, el Hemisfèric, el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, el Umbracle y el Ágora, y Félix Candela, con las singulares cubiertas de los edificios principales del Oceanográfico. Un conjunto arquitectónico de excepcional belleza, que armoniza el continente con el contenido. Una ciudad donde conviven el mar y la luz del Mediterráneo de manera sorprendente. Se ha constituido como uno de los mayores focos de difusión cultural.

Xativa, ciudad de las mil fuentes

Xàtiva posee unas excepcionales condiciones morfológicas que la convierten en una tierra donde brota el agua abundantemente de manera natural y permite su explotación, tanto para la economía doméstica como para la economía pública y privada. Este hecho al que no fueron ajenos sus pobladores convirtió este enclave en un espacio excelente para la fundación de una ciudad, que se convertiría con el paso del tiempo en el núcleo de toda una vasta superficie cuya influencia alcanza más allá de los límites de la actual Comarca de la Costera. Quizá por ello, uno tras otro, los viajeros infatigables durante siglos siempre han hecho mención a la riqueza de fuentes que la ciudad de Xàtiva ofrece. Debemos igualmente advertir que la escasez de documentación escrita referente a la construcción de caneles y fuentes, así como a su mantenimiento se debe en parte al incendio que sufrió el archivo municipal de la ciudad durante los episodios acontecidos en la guerra de Sucesión de 1707. Al referirse a la Ciudad de San Felipe el botánico Cabanilles cita que “más de diez caños se cuentan en las casas particulares y 124 en la fuentes públicas” . Si Cabanilles establecía en 124 el numero de fuentes de la ciudad de Xàtiva, Ventura Pascual lo citaba en 750, algo que no debe parecer desmesurado ni producto de la fantasía del viajero, si tenemos en cuenta que en Xàtiva además de las fuentes de carácter público, reales y vecinales, existían las fuentes privadas.